Somos una fundación en constitución, hecha por profesionales y vecinos voluntarios. Acompañamos a personas, negocios y comunidades para que conviertan sus capacidades en oportunidades.
No vamos a hacer todo a la vez. Empezamos por acompañar a los negocios a ponerse en regla, y desde ahí crecemos hacia los demás frentes.
Formación práctica que se nota en la vida y en el trabajo.
Acompañar a los negocios a ordenarse, formalizarse y crecer.
Orientación jurídica y apoyo para regularizar títulos y documentos.
Energía limpia y cuidado del entorno en todo lo que hagamos.
Que nuestras comunidades vivan de su identidad sin perderla.
Escuelas y clubes que forman a niños y jóvenes.
Inclusión, organizaciones fuertes y seguimiento ciudadano al Plan Estratégico Peravia.
Constituir una fundación cuesta tiempo y dinero. Lo contamos tal como va, con sus demoras, porque así vamos a manejar todo lo demás. Cada paso que falta se puede apadrinar.

Aquí nadie viene solo a dar. Quien se suma pone tiempo, oficio y criterio, y se lleva mucho más.

Para empresas, comercios y familias de aquí y de afuera. Tu apoyo da visibilidad, no control.

No todo aporte es dinero. Unas horas de tu oficio, un local prestado, equipos o una mano el día de una jornada valen igual.

Tu negocio existe, pero en el papel no. Y eso te cierra puertas: clientes grandes, ventas al Estado, crédito.
Nadie cobra por gobernar la fundación.
Cada aporte con recibo y cada proyecto con informe.
Trabajamos con todos y no respondemos a ningún partido.
Nos constituimos como manda la Ley 122-05.
Nuestro primer video, hecho con gente y lugares de Baní. Síguenos en Instagram y Facebook para ver cada paso.