Una fundación que muestra su propio papeleo es creíble cuando después pide confianza. Estas son nuestras reglas.
Hasta tener RNC y cuenta bancaria, la fundación no recibe fondos a su nombre. Los gastos de constitución se cubren con donaciones voluntarias, en dinero o en especie, de quien decida hacerlas, sea o no miembro.
Cada donación se recibe con recibo firmado por quien dona y por quien recibe, con su valor. El efectivo lo custodia una sola persona designada, con un libro de caja donde cada salida tiene su comprobante. Al abrirse la cuenta, el saldo se deposita completo.
Presupuesto anual aprobado por el Consejo, contabilidad formal, informes de cada proyecto con fotos y cifras, y la rendición de cuentas que exige la Ley 122-05 ante el Estado.
Lo que se recibe en especie se valoriza a precio de mercado y se registra, para que el presupuesto refleje el costo real.
Quien se suma pone tiempo, oficio y criterio. Ningún miembro está obligado a aportar dinero, y aportar no compra cargos ni decide programas.
La fundación es apartidista. Si una persona o un sector apoya, lo hace sin comprometer a la fundación y en las mismas condiciones que cualquier otro.
La lista se publica aquí a medida que se firma el recibo de cada aporte, con el permiso de cada padrino.